Diario de un Héroe de los 90

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martes, 19 de mayo de 2015

Un idiota asustado


Estaba disfrutando del sol; el calorcillo que sentía era agradable. Mientras bostezaba empecé a echar de menos a Micky, miré por todas partes sin lograr verle, me senté erguido en el suelo y empecé a sentir miedo, ¿dónde estaba Micky? ¿Se había ido? Me levanté nervioso y empecé a moverme. 

-¡¿Micky?! -llamé, la gente al pasar me miraba extrañada, joder, lo que me faltaba.- ¡Micky! -volví a llamar. Me cogí los brazos, ¿era eso lo que me pasaba? ¿Iba a empezar de nuevo? Me guardé las manos en los bolsillos intentando detener el temblor. Me giré sobre mis talones y le vi de frente a mí, con un par de latas de cocacola y un cigarro encendido en la boca, me miraba con el ceño fruncido, examinándome.

-¿Qué pasa? ¿Por qué gritas?

-¿Dónde estabas? -pregunté sintiendo que el corazón chocaba violentamente contra mi pecho.

-Eddie, te dije que iba a por algo para beber, si escuchases cuando te hablo te habrías enterado. 

-Me dormí, no te oí, me dormí -me agaché cogiéndome la cabeza y sintiendo como se desdibujaba la hierba ante mis ojos.- ¡Oh, mierda, Micky! Me dormí y pensé que te habías ido.

Se agachó y me pasó el brazo por los hombros y me dio la lata de refresco.

-Me fui a por esto, solo a por esto. Te traje una, ¿lo ves? Estoy aquí, ¿lo ves, Eddie? Estoy aquí.

-Lo siento, de verdad -dije calmándome y sonreí- ¿soy un idiota?

-Un poco idiota sí que eres, un idiota asustado, mi idiota.

lunes, 18 de mayo de 2015

Tengo frío



-Está lloviendo, Micky.

-Lo veo.

- ¿Tienes frío? 

-No.

-Yo tengo frío, Micky -y él me miró con media sonrisa, alzó un brazó levantando  la manta que le cubre y dijo.

-Ven -salí de mi cama para meterme en la de él y me acurruqué debajo de su brazo protector, sintiendo que el frío interno, ese que me recorre en escalofríos cuando me siento solo, vaya desapareciendo poco a poco. No hay mantas, no hay caldos que apaguen ese frío que siento, solo Micky sabe curarme el alma,

-¿Estás mejor, Niño?

-Tengo una presión en el pecho que no me deja respirar.

- Eso es que quieres llorar. Hazlo, no diré nada -me dijo dándome un beso en la frente y abrazándome más fuerte.

-Es que Micky, quiero pedirte perdón, por hacer que te preocupes por mí. por hacer que te enfades tanto. -Digo mientras me froto los ojos que no paran de llorar, no puedo evitar llorar.

-Eddie, joder, pareces nuevo, hermanito, me preocupo porque te quiero, nada más, y si me enfado, ya se me pasará; como siempre. Tranquilo, ya está, estoy aquí y no me voy.

Y así es, mi hermano y yo estamos siempre juntos, nos las hemos apañado a sobrevivir en esta mierda de vida que nos ha tocado, salimos a la calle donde nos esperan los colegas, lo pasamos bien con ellos y regresamos a la soledad de nuestra casa. Cuando me asalta el miedo, cuando no puedo evitar temblar al pensar en todo lo que me pasa, él levanta su manta y me invita a pasar con él la noche, tranquilo por fin, bajo su brazo me siento protegido.

Tengo quince años, sé lo que es el abandono, sé qué es que te abran la espalda a correazos mientras te gritan que eres la peor basura, que eres malo y que no debiste nacer. Sé lo que es que otros adultos te vendan veneno, o que otros vean en ti su fuente de placer. Micky no me pega, ni me insulta por mucho que se enfade, Micky sonríe y hace que sonría yo también. 



jueves, 14 de mayo de 2015

¿Te tomas un café conmigo?


Soy el mayor, el fuerte, soy el que enseña, bien o mal, el que deja el hombro al alcance para que descanse en él; soy el que vela el sueño, el que procura que haya comida en la despensa, soy el que muerde si hace falta, el que sacude si es necesario. Soy el que intenta cuidarlo, bien o mal lo hago. Soy el que se preocupa si le veo pensar demasiado, o si guarda mucho silencio, el que le busca cuando no aparece, el que lo llama para que venga. El que abre los brazos para que se aferre... soy el mayor, el fuerte. 
¿Te tomas un café conmigo?

martes, 12 de mayo de 2015

Ropa de color rosa


Destrozó mi ropa, Eddie destrozó toda la ropa que había en la lavadora, salió toda de color rosa, me enfadé, pero no por mucho tiempo, no puedo enfadarme con él por mucho tiempo, no lo hizo a posta, no quiso hacerlo, aún después de haberme jodido toda la ropa no puedo cabrearme eternamente, además, no sirve de nada. 

lunes, 11 de mayo de 2015

Ríete Niño


Le vi de rodillas en el descampado, sujetándose la cabeza, llamándome a gritos mientras perdía la consciencia. Fue un sueño. Me levanté empapado en sudor y miré a la cama de al lado, Ahí seguía, durmiendo tranquilo. Yo también sueño. En sueños creo oír su risa, le oigo cantar, Eddie canta, ¿lo sabías? y entonces, cuando hace eso, deja el espacio terrenal y se convierte en una estrella.

Nos esperan unos cuantos viajes hoy, hermanito, levanta el ánimo que hay que salir, no dejes que te vean así, bien, eso es, peínate, alegra un poco la cara chaval, que eres guapo y hay que alegrar la vista a la gente de vez en cuando. Eso me gusta, oírte reír, eso es lo que quiero, tu alegría. 

No vuelvas a aparecer derrumbado ante nadie, ni siquiera en mis sueños. Estoy aquí

lunes, 4 de mayo de 2015

Me buscaron en la calle


Me llamaron, los vecinos me buscaron en la calle, algo había pasado en casa, esta vez ni siquiera el piano ahogó las quejas, esta vez hubo demasiados gritos, no eran los acostumbrados, algo había pasado en casa. 
Corrí escaleras arriba, si el viejo estaba estallado contra la acera de la calle, algo le había hecho saltar al vacío, algo había pasado y lo vi. Un cuerpo empapado en sangre, una boca magullada, unos ojos entrecerrados, las cejas preguntando. La sangre salía y no se escuchaba más que el sonido de tu respiración apagándose.
  
¿Aún sigues diciendo que te portarás bien? No eras tú quien debía decir eso.

miércoles, 15 de abril de 2015

Yo soy el mayor, el fuerte.


Cuando Eddie escribe, empieza con fuerza, se nota en la forma que aprieta le bolígrafo, al cabo de un rato la tinta se vuelve suave. Esas letras en el papel son como él; según le ves llegar es arisco, pero al cabo de un rato, se suaviza, enseña su verdadera cara, pero cuando llega ese momento, es cuando más vulnerable es, y es cuando yo siento la necesidad de que se abra, que se desahogue porque sé que está sufriendo, no entiende nada de lo que le ha pasado y tiene razón, no hay nada que entender, o mejor no hacerlo. Mejor no saber que la vida es dura con la gente buena, que tienes que convertirte en un cabrón desalmado para sobrevivir; mejor que no sepa que los depredadores buscan a chicos como él, que aún tengan la capacidad de llorar, porque eso es lo que les da vida a ellos, mejor que no sepa que ha estado rodeado toda la vida de egoístas que solo han mirado por ellos mismos y que ni a su propia madre le importó, mejor que no sepa nada de eso. 

Empiezo a estar más que harto de ver la desesperación en los ojos de mi hermano, en sus gestos, me duele ver cuando se queda quieto en un rincón, esperando que pasen los fantasmas, me duele verle hundido, es mi hermano y no sé cómo ayudarlo, estoy en su mismo barco, siento el mismo miedo, el mismo asco, estamos en un barco que no manejamos nosotros, me siento culpable de no haber podido ayudarle más, porque he sido un cobarde a pesar de que él me vea como todo lo contrario, porque lo único que puedo ofrecerle es mi compañía y mis brazos tan lacerados como los suyos. ¡Válgame Dios, vaya ejemplo he resultado ser!

 Los vendedores de sueños lo tuvieron fácil con un niño perdido, fue fácil, ¿verdad? Al fin y al cabo está solo, nadie le echará de menos, ¿es eso? Bien, pues no está solo, está conmigo, ¡está conmigo! Todos y cada uno de ellos le han hundido, por diversión, por dinero, por venganza, porque sí. 

Yo conocí a otro Eddie, era feliz, siempre estaba contento, a alguien le debió molestar la felicidad de un niño, a alguien le resultó ofensiva la sonrisa de sus ojos; alguien destruyó aquello y lo convirtió en el Niño de la Noche. Yo quiero que vuelva Eddie, mi hermano pequeño y le ayudaré, saldremos de esto. Juntos podremos.

domingo, 5 de abril de 2015

Los ojos de Eddie



A veces me quedo mirándole sin que se de cuenta, y es que tiene esa clase de ojos que hace imposible que dejes de mirarlos, y no es por su azul intenso, no es por el color, es algo que tienen que no lo ves en las demás personas, y no es otra cosa que la mirada de un niño, a pesar de todo sigue manteniendo esa inocencia, ahí, donde nadie pueda mancillarla.
Puede que esté enfadado, triste, o alegre, puede tener mil emociones en un instante; esos ojos de cristal, son los que atraen a los depredadores, Niño de la Noche, tienes al Ángel a tu lado.

jueves, 26 de marzo de 2015

Santander



Nos han llevado a Santander, la sensación de tener un montón de ojos mirándote crea angustia, dónde esconderse de eso. Esa sala llena de gente, unos mirando, otros escuchando y todos hablando de nosotros...  Las ganas de echar a correr no me las quitó nadie, alguno habló incluso de dar ejemplo con nosotros ¿ejemplo a quién, por qué? Por supuesto hablo de mí, Micky simplemente estaba encantado, en su salsa, eso de ser el centro de atención le vuelve loco, tiene alma de cantante de rock, lo suyo es estar rodeado de gente adorándole como a un becerro de oro.
¡Pero si había hasta un profesor de instituto!
Oye, de verdad, no me preguntes nada, déjame tranquilo, no quieras que te cuente cosas de mí, harás que me vaya, simplemente estate conmigo, me acompañas y estaremos bien, me presionas y seré como el champán agitado.

Lo mejor es que nos han dado chocolate, eso es lo mío, tú dame chocolate y seré tu amigo fiel para toda la vida,

martes, 24 de marzo de 2015

De los ojos de mi hermano brota la lluvia


Todos los días veo lluvia en los ojos de mi hermano, todos los días mi corazón se inunda de esa lluvia que brota sin cesar. No puedo ayudarlo y me arrastra la lluvia, esa lluvia silenciosa, rabiosa, enferma. ¿Qué te han hecho? Soy el hermano mayor que no puede evitar el sufrimiento del pequeño, no puedo ayudarlo y sin embargo se aferra a mí como a una tabla de salvación solo porque soy amable con él. Solo puedo darle eso, amabilidad.
 Mataría sin escrúpulos a todos aquellos que han sacado ese torrente salado de ti, a esos que han inundado tu alma de sufrimiento. Malditos, malditos todos, ¿acaso no vieron lo que eres? Tienen hijos también... pero qué puedo esperar de la gente si nuestro padre fue el mayor culpable. No seré yo quien impida que dejes salir la lluvia, no seré yo quien haga que te ahogues en ella. Estarás siempre conmigo, no te dejaré solo, te lo prometo. Siempre juntos, Eddie. No te fallaré, yo no te fallaré.

sábado, 7 de marzo de 2015

Hoy hemos ido a Llanes

 Hoy hemos ido a Llanes, nos esperaba un montón de gente, la verdad que al entrar me dio un poco de vergüenza, pero se me pasó en nada, la gente genial, alegres y cercanos, me hicieron sentir muy bien, realmente me sentí a gusto con ellos. Han querido saber mi historia, y bueno, creo que la van a ir conociendo poco a poco, se la he escrito, espero que vaya bien y no sean demasiado duros con mi lenguaje.