Diario de un Héroe de los 90
domingo, 10 de mayo de 2015
Vendí mis esperanzas
"Os pagaré bien, hoy solo pondréis copas" dijo. Micky estaba enfadado, no supe distinguir si estaba enfadado conmigo o con todo en general; pero Micky estaba enfadado y supo desde el principio que aquello que yo me creí, era mentira.
Aquel hombre se fijó en mí y ofreció comprarme"Le gusta jugar a los papás, déjale hacer" dijo, solo he conocido malos padres.
Tuve miedo, dio igual, sentí dolor, dio igual, me sentí vacío, miserable, podrido. Dio igual. Fue mi cumpleaños y ese fue el regalo de los adultos, convertirme en juguete y una dosis extra en las venas. Supe que mis lágrimas les excitan, no volveré a llorar aunque me arranquen los brazos, supe que los ruegos implican más que mezquindad... no volveré a rogar. Supe que no debo confiar en los adultos. No confiaré jamás... todo eso lo aprendí el mismo día que cumplí quince años.
Cuando cumplí quince años, supe que había vendido algo más que mi cuerpo.
Tras venderlo numerosas veces, pude comprar por fin la paz.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario