El último autobús a una vida normal ha salido y lo he perdido, ya no tengo esperanzas de sentirme bien, lo que ha pasado hoy ha sido tan asfixiante que no creo que pueda respirar con tranquilidad nunca más. Se llevó mi paz, en el suelo del sótano se llevó mi paz y mi cordura, me rindo, no me puedo levantar más. Soy como la hierba que sale de los adoquines, da igual lo mucho que crezca, está condenada a morir sin conocer otra cosa que el polvo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario