Nos han llevado a Santander, la sensación de tener un montón de ojos mirándote crea angustia, dónde esconderse de eso. Esa sala llena de gente, unos mirando, otros escuchando y todos hablando de nosotros... Las ganas de echar a correr no me las quitó nadie, alguno habló incluso de dar ejemplo con nosotros ¿ejemplo a quién, por qué? Por supuesto hablo de mí, Micky simplemente estaba encantado, en su salsa, eso de ser el centro de atención le vuelve loco, tiene alma de cantante de rock, lo suyo es estar rodeado de gente adorándole como a un becerro de oro.
¡Pero si había hasta un profesor de instituto!
Oye, de verdad, no me preguntes nada, déjame tranquilo, no quieras que te cuente cosas de mí, harás que me vaya, simplemente estate conmigo, me acompañas y estaremos bien, me presionas y seré como el champán agitado.
Lo mejor es que nos han dado chocolate, eso es lo mío, tú dame chocolate y seré tu amigo fiel para toda la vida,

No hay comentarios:
Publicar un comentario