No sé cuál es el motivo de estar conociendo a tanta gente nueva, pero no está mal eso, hombre, quizás me quede un poco pasmado al principio pero luego si les hago caso y escucho, pues oigo lo que me dicen y es interesante.
Esta mujer, Alejandra, me mira a los ojos, y aunque acojona un poco tampoco puedes separar la mirada, tiene un no sé qué que hace que siga mirando.
Me ha aconsejado, me habló de sus hijos, ya ves, a mí y he sentido un pellizco de celos porque yo eso no lo tengo; madre quier decir, no hijos, al menos que yo sepa... bueno no, no tengo ni de coña. También habló con Micky , han reído juntos, es una tía guay, no ha estado mal la visita. Encima me ha dado a probar un té raro, dice que se llama "mate", no sé, pero está de puta madre, sabe a tabaco, me gusta. A Micky no le ha hecho gracia.
La próxima vez que venga, podría acordarse de traer un poco de ese chocolate del que tanto hablan por aquí, igual me da tiempo y puedo comerlo antes de que lo echen a ningún sitio.

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