A veces me quedo mirándole sin que se de cuenta, y es que tiene esa clase de ojos que hace imposible que dejes de mirarlos, y no es por su azul intenso, no es por el color, es algo que tienen que no lo ves en las demás personas, y no es otra cosa que la mirada de un niño, a pesar de todo sigue manteniendo esa inocencia, ahí, donde nadie pueda mancillarla.
Puede que esté enfadado, triste, o alegre, puede tener mil emociones en un instante; esos ojos de cristal, son los que atraen a los depredadores, Niño de la Noche, tienes al Ángel a tu lado.

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