Ya es hora de salir, la prisa apremia y las venas palpitan, el corazón late desbocado dentro del pecho, hay que correr, rápido, o empezaré a arder por dentro. No tardaré demasiado en encontrarlo, pasando la cancha de baloncesto estará esperando, como siempre, quien me vende la paz, con lo que coja hoy, habré terminado el dinero del último trabajo. Vuelta a la rueda.
Micky no dejó de hablar ayer, no me dejó tranquilo con eso de que tengo que cambiar, joder, no es tan fácil, si lo fuera ya lo habría hecho. Pero es duro, es listo, y tiene las cosas muy claras, pero el idiota está tan metido en la mierda como yo, no sé qué le hace pensar que yo estoy peor. Es igual, en este momento no me importa nada más que el tío que me espera en la esquina, ya pensaré en lo de Micky después, y si no lo hago tampoco pasará nada.
Ya está, ya lo tengo, ahora solo tengo que hacerlo y ya se habrá acabado todo el dolor...
Paz. Esto es lo que busco, paz.

No hay comentarios:
Publicar un comentario