Cuando Eddie escribe, empieza con fuerza, se nota en la forma que aprieta le bolígrafo, al cabo de un rato la tinta se vuelve suave. Esas letras en el papel son como él; según le ves llegar es arisco, pero al cabo de un rato, se suaviza, enseña su verdadera cara, pero cuando llega ese momento, es cuando más vulnerable es, y es cuando yo siento la necesidad de que se abra, que se desahogue porque sé que está sufriendo, no entiende nada de lo que le ha pasado y tiene razón, no hay nada que entender, o mejor no hacerlo. Mejor no saber que la vida es dura con la gente buena, que tienes que convertirte en un cabrón desalmado para sobrevivir; mejor que no sepa que los depredadores buscan a chicos como él, que aún tengan la capacidad de llorar, porque eso es lo que les da vida a ellos, mejor que no sepa que ha estado rodeado toda la vida de egoístas que solo han mirado por ellos mismos y que ni a su propia madre le importó, mejor que no sepa nada de eso.
Empiezo a estar más que harto de ver la desesperación en los ojos de mi hermano, en sus gestos, me duele ver cuando se queda quieto en un rincón, esperando que pasen los fantasmas, me duele verle hundido, es mi hermano y no sé cómo ayudarlo, estoy en su mismo barco, siento el mismo miedo, el mismo asco, estamos en un barco que no manejamos nosotros, me siento culpable de no haber podido ayudarle más, porque he sido un cobarde a pesar de que él me vea como todo lo contrario, porque lo único que puedo ofrecerle es mi compañía y mis brazos tan lacerados como los suyos. ¡Válgame Dios, vaya ejemplo he resultado ser!
Los vendedores de sueños lo tuvieron fácil con un niño perdido, fue fácil, ¿verdad? Al fin y al cabo está solo, nadie le echará de menos, ¿es eso? Bien, pues no está solo, está conmigo, ¡está conmigo! Todos y cada uno de ellos le han hundido, por diversión, por dinero, por venganza, porque sí.
Yo conocí a otro Eddie, era feliz, siempre estaba contento, a alguien le debió molestar la felicidad de un niño, a alguien le resultó ofensiva la sonrisa de sus ojos; alguien destruyó aquello y lo convirtió en el Niño de la Noche. Yo quiero que vuelva Eddie, mi hermano pequeño y le ayudaré, saldremos de esto. Juntos podremos.

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