Diario de un Héroe de los 90

Diario de un Héroe de los 90

lunes, 11 de mayo de 2015

Ríete Niño


Le vi de rodillas en el descampado, sujetándose la cabeza, llamándome a gritos mientras perdía la consciencia. Fue un sueño. Me levanté empapado en sudor y miré a la cama de al lado, Ahí seguía, durmiendo tranquilo. Yo también sueño. En sueños creo oír su risa, le oigo cantar, Eddie canta, ¿lo sabías? y entonces, cuando hace eso, deja el espacio terrenal y se convierte en una estrella.

Nos esperan unos cuantos viajes hoy, hermanito, levanta el ánimo que hay que salir, no dejes que te vean así, bien, eso es, peínate, alegra un poco la cara chaval, que eres guapo y hay que alegrar la vista a la gente de vez en cuando. Eso me gusta, oírte reír, eso es lo que quiero, tu alegría. 

No vuelvas a aparecer derrumbado ante nadie, ni siquiera en mis sueños. Estoy aquí

domingo, 10 de mayo de 2015

Vendí mis esperanzas


    "Os pagaré bien, hoy solo pondréis copas" dijo. Micky estaba enfadado, no supe distinguir si estaba enfadado conmigo o con todo en general; pero Micky estaba enfadado y supo desde el principio que aquello que yo me creí, era mentira.
 
    Aquel hombre se fijó en mí y ofreció comprarme"Le gusta jugar a los papás, déjale hacer" dijo, solo he conocido malos padres.

   Tuve miedo, dio igual, sentí dolor, dio igual, me sentí vacío, miserable, podrido. Dio igual. Fue mi cumpleaños y ese fue el regalo de los adultos, convertirme en juguete y una dosis extra en las venas. Supe que mis lágrimas les excitan, no volveré a llorar aunque me arranquen los brazos, supe que los ruegos implican más que mezquindad... no volveré a rogar. Supe que no debo confiar en los adultos. No confiaré jamás... todo eso lo aprendí el mismo día que cumplí quince años.

    Cuando cumplí quince años, supe que había vendido algo más que mi cuerpo.
    Tras venderlo numerosas veces, pude comprar por fin la paz.

martes, 5 de mayo de 2015

¿Me escuchas?


No soy especial, ¿sabes? Solo soy un chico más, busco lo mismo que todo el mundo busca, tranquilidad, sentirme querido aunque sea un poco, que importo a alguien. Debe ser mucho lo que pido porque es difícil de conseguir, debe ser difícil de dar, lo admito, así que no me queda otra que seguir caminando por las calles, estas calles que están llenas de lágrimas como dice Mick Jagger, no le falta razón, están inundadas de lágrimas, y no son solo mías. eso debe querer el mundo, corazones rotos, almas rotas, cuerpos muertos, ojos vacíos, eso quiere el mundo, verme derrotado.
Que no cuente conmigo, pelearé hasta conseguir levantar la comisura de mis labios en una amplia sonrisa, como la de mi hermano, y si no se me ve, al menos la llevo dentro, porque pienso pelear, lucharé porque no me importe nada.
Ya se apagó el sol, un día más. Sigo aquí. ¿Me escuchas? ¿Sí? Entonces has escuchado mi corazón, no fue mi boca la que habló, quizás mañana no sepa decir esto, quizás no me atreva y caiga rendido al suelo, pero hoy no, hoy lucharé por conseguir seguir de pie.

lunes, 4 de mayo de 2015

Me buscaron en la calle


Me llamaron, los vecinos me buscaron en la calle, algo había pasado en casa, esta vez ni siquiera el piano ahogó las quejas, esta vez hubo demasiados gritos, no eran los acostumbrados, algo había pasado en casa. 
Corrí escaleras arriba, si el viejo estaba estallado contra la acera de la calle, algo le había hecho saltar al vacío, algo había pasado y lo vi. Un cuerpo empapado en sangre, una boca magullada, unos ojos entrecerrados, las cejas preguntando. La sangre salía y no se escuchaba más que el sonido de tu respiración apagándose.
  
¿Aún sigues diciendo que te portarás bien? No eras tú quien debía decir eso.

domingo, 3 de mayo de 2015

Este muro es para ti, acéptalo por favor.


Te regalo este muro, a ti que ayer hablaste conmigo, no me trataste diferente, me sentí normal, fue un momento bueno. Me cuesta abrirme a los demás, pero hablé hasta de comida contigo, y de Neru, hiciste que te contase mis cosas, las cosas sencillas; no caíste en la trampa de seguirme el juego cuando te hablé de la hierba, no me sermoneaste ni me apoyaste, pero me dejaste ver tu punto de vista. 
No veo los colores, no los puedo pintar, sin embargo estos son los cuadros de mi barrio, los artistas tienen de lienzo los ladrillos, nos los donan a todos, aunque a la ley no le guste, se arriesgan, es la única forma que tienen de ser vistos, porque se trata de lo de siempre, de ser visto de alguna forma, de que las sombras no te arrastren al fondo. Te regalo lo que tengo, ese muro es para ti. No estoy acostumbrado a que la gente no busque algo de mí y el encontrarme con alguien honesto me hace sentir bien. Gracias.


sábado, 2 de mayo de 2015

Perdí


El último autobús a una vida normal ha salido y lo he perdido, ya no tengo esperanzas de sentirme bien, lo que ha pasado hoy ha sido tan asfixiante que no creo que pueda respirar con tranquilidad nunca más. Se llevó mi paz, en el suelo del sótano se llevó mi paz y mi cordura, me rindo, no me puedo levantar más. Soy como la hierba que sale de los adoquines, da igual lo mucho que crezca, está condenada a morir sin conocer otra cosa que el polvo.

viernes, 1 de mayo de 2015

Somos una familia.


Hemos salido por ahí como chicos normales, incluso nos hemos metido en una cafetería pija, de esas que tanto le gustan a Micky, se cree que por llevar buen aspecto la gente pasará de nosotros, y tiene un poco de razón. Vale que yo no puedo olvidar qué somos y temo que se nos pueda notar, pero salvo alguna gente que se ha girado a mirarnos cuando hemos soltado alguna palabrota, por lo demás hemos estado bien.
He podido observar a alguna familia que ha ido a cenar algo, todos juntos, es curioso, me fascina eso, pueden estar juntos sin gritarse. Mi única familia es Micky, él hace el papel de todos ellos, es mi hermano, mi padre, mi maestro y mi amigo, mi mejor amigo; yo no sé qué soy, ¿un incordio? Tampoco se le ve tan mal conmigo, o eso quiero creer, si yo no estuviera, él ya tendría una novia, o dos. Si él no estuviera... ¿Para qué pienso esas cosas? La culpa la tienen esas familias, me dan en el morro con algo que no conozco, me intrigan porque no conozco eso. Toman café y cocacola, hablan e incluso ríen... quitando alguna cosilla de las nuestras, Micky y yo hacemos todo eso también. 
Pues ya está, resumiendo, no necesito más familia que a mi hermano. 
Y tampoco necesito esta puta cafetería para sentirme bien, al contrario, este ambiente me asfixia, tener que estar sentado recto y tan formal me asfixia, me vuelvo a mi barrio.