Diario de un Héroe de los 90

Diario de un Héroe de los 90

martes, 26 de mayo de 2015

Soñé que podía


Ayer tuve un sueño, parecía tan real que me costó despertarme, soñé que había crecido, ya tenía diecisiete años, y estaba bien, estaba limpio, tenía planes de futuro, hablé de ellos, incluso tenía una gran paz interior. Si eso fuera posible, si solo la mitad de eso fuera posible, empezaría ahora mismo a cambiar. Quizás fue algo premonitorio, es posible que yo pueda vivir así como lo imaginé, siendo fuerte, pudiendo con todo, sin miedo. 
No merezco esto, eso aprendí de mi sueño, no merezco esto, es mentira, me lo creí, creí en esta mentira, y se acabó, se terminó, nadie me va a pisar más y debo ser yo quien diga basta. 
Quizás mañana vuelva a ser mayor y esta vez sí sea verdad que pude con todo. ¿Esto es desear algo? 

martes, 19 de mayo de 2015

Un idiota asustado


Estaba disfrutando del sol; el calorcillo que sentía era agradable. Mientras bostezaba empecé a echar de menos a Micky, miré por todas partes sin lograr verle, me senté erguido en el suelo y empecé a sentir miedo, ¿dónde estaba Micky? ¿Se había ido? Me levanté nervioso y empecé a moverme. 

-¡¿Micky?! -llamé, la gente al pasar me miraba extrañada, joder, lo que me faltaba.- ¡Micky! -volví a llamar. Me cogí los brazos, ¿era eso lo que me pasaba? ¿Iba a empezar de nuevo? Me guardé las manos en los bolsillos intentando detener el temblor. Me giré sobre mis talones y le vi de frente a mí, con un par de latas de cocacola y un cigarro encendido en la boca, me miraba con el ceño fruncido, examinándome.

-¿Qué pasa? ¿Por qué gritas?

-¿Dónde estabas? -pregunté sintiendo que el corazón chocaba violentamente contra mi pecho.

-Eddie, te dije que iba a por algo para beber, si escuchases cuando te hablo te habrías enterado. 

-Me dormí, no te oí, me dormí -me agaché cogiéndome la cabeza y sintiendo como se desdibujaba la hierba ante mis ojos.- ¡Oh, mierda, Micky! Me dormí y pensé que te habías ido.

Se agachó y me pasó el brazo por los hombros y me dio la lata de refresco.

-Me fui a por esto, solo a por esto. Te traje una, ¿lo ves? Estoy aquí, ¿lo ves, Eddie? Estoy aquí.

-Lo siento, de verdad -dije calmándome y sonreí- ¿soy un idiota?

-Un poco idiota sí que eres, un idiota asustado, mi idiota.

lunes, 18 de mayo de 2015

Tengo frío



-Está lloviendo, Micky.

-Lo veo.

- ¿Tienes frío? 

-No.

-Yo tengo frío, Micky -y él me miró con media sonrisa, alzó un brazó levantando  la manta que le cubre y dijo.

-Ven -salí de mi cama para meterme en la de él y me acurruqué debajo de su brazo protector, sintiendo que el frío interno, ese que me recorre en escalofríos cuando me siento solo, vaya desapareciendo poco a poco. No hay mantas, no hay caldos que apaguen ese frío que siento, solo Micky sabe curarme el alma,

-¿Estás mejor, Niño?

-Tengo una presión en el pecho que no me deja respirar.

- Eso es que quieres llorar. Hazlo, no diré nada -me dijo dándome un beso en la frente y abrazándome más fuerte.

-Es que Micky, quiero pedirte perdón, por hacer que te preocupes por mí. por hacer que te enfades tanto. -Digo mientras me froto los ojos que no paran de llorar, no puedo evitar llorar.

-Eddie, joder, pareces nuevo, hermanito, me preocupo porque te quiero, nada más, y si me enfado, ya se me pasará; como siempre. Tranquilo, ya está, estoy aquí y no me voy.

Y así es, mi hermano y yo estamos siempre juntos, nos las hemos apañado a sobrevivir en esta mierda de vida que nos ha tocado, salimos a la calle donde nos esperan los colegas, lo pasamos bien con ellos y regresamos a la soledad de nuestra casa. Cuando me asalta el miedo, cuando no puedo evitar temblar al pensar en todo lo que me pasa, él levanta su manta y me invita a pasar con él la noche, tranquilo por fin, bajo su brazo me siento protegido.

Tengo quince años, sé lo que es el abandono, sé qué es que te abran la espalda a correazos mientras te gritan que eres la peor basura, que eres malo y que no debiste nacer. Sé lo que es que otros adultos te vendan veneno, o que otros vean en ti su fuente de placer. Micky no me pega, ni me insulta por mucho que se enfade, Micky sonríe y hace que sonría yo también. 



sábado, 16 de mayo de 2015

¿A qué contenedor?


Cuando estás en el infierno, cuando sabes que no eres nada para nadie, que tu vida sirve para ser pisoteada, cualquier rayo de luz, te ilumina por dentro. Cuando no recibes más que palos, desprecios, recordatorios de que solo sirves para una cosa, que alguien te escuche y te diga "acá estoy", te arropa.
Hoy es un día duro, es sábado, hay mucho trabajo, lo quieras o no hay que trabajar.
 Cuando llegamos mi jefe me dijo que quería jugar primero y casi sin tener tiempo a llegar ya estaba en sus manos. 
No debería llorar, ¿verdad? No debería dejar que lo vieran, ¿verdad? ¿Cómo puedo evitarlo?
En este juego yo soy el juguete, y cada vez me rompen más, ¿qué harán cuando ya no sirva? ¿Al contenedor de reciclado o al de desperdicios?

jueves, 14 de mayo de 2015

¿Te tomas un café conmigo?


Soy el mayor, el fuerte, soy el que enseña, bien o mal, el que deja el hombro al alcance para que descanse en él; soy el que vela el sueño, el que procura que haya comida en la despensa, soy el que muerde si hace falta, el que sacude si es necesario. Soy el que intenta cuidarlo, bien o mal lo hago. Soy el que se preocupa si le veo pensar demasiado, o si guarda mucho silencio, el que le busca cuando no aparece, el que lo llama para que venga. El que abre los brazos para que se aferre... soy el mayor, el fuerte. 
¿Te tomas un café conmigo?

miércoles, 13 de mayo de 2015

No quiero ser el más rápido del oeste


Me dices frases como que al que no se rinde o se le derrota, la frase está bien, es bonita, ya te lo dije ayer, pero te repito, en el Antiguo Oeste, al pistolero más rápido siempre le salían rivales que lo retaban a un duelo y acababa muerto. Si no me rindo, no faltará quien quiera derrotarme. Lo dices con buena intención, te importo, lo sé, lo demuestras cada día, pero por favor, no me exijas más de lo que puedo dar, de lo que puedo ofrecer, no puedo ser fuerte siempre, a veces necesito descansar, ser simplemente normal. 
Crees que si me deprimo voy a hundirme sin remedio, no va a ser así, aunque muchas veces no me apetezca salir de la cama, de verdad, me levantaré, solo necesito mi tiempo, Micky, no soy el más rápido del oeste y no quiero serlo tampoco, quiero ser el del medio. Déjame ser el del medio, por favor.

martes, 12 de mayo de 2015

Ropa de color rosa


Destrozó mi ropa, Eddie destrozó toda la ropa que había en la lavadora, salió toda de color rosa, me enfadé, pero no por mucho tiempo, no puedo enfadarme con él por mucho tiempo, no lo hizo a posta, no quiso hacerlo, aún después de haberme jodido toda la ropa no puedo cabrearme eternamente, además, no sirve de nada. 

lunes, 11 de mayo de 2015

Ríete Niño


Le vi de rodillas en el descampado, sujetándose la cabeza, llamándome a gritos mientras perdía la consciencia. Fue un sueño. Me levanté empapado en sudor y miré a la cama de al lado, Ahí seguía, durmiendo tranquilo. Yo también sueño. En sueños creo oír su risa, le oigo cantar, Eddie canta, ¿lo sabías? y entonces, cuando hace eso, deja el espacio terrenal y se convierte en una estrella.

Nos esperan unos cuantos viajes hoy, hermanito, levanta el ánimo que hay que salir, no dejes que te vean así, bien, eso es, peínate, alegra un poco la cara chaval, que eres guapo y hay que alegrar la vista a la gente de vez en cuando. Eso me gusta, oírte reír, eso es lo que quiero, tu alegría. 

No vuelvas a aparecer derrumbado ante nadie, ni siquiera en mis sueños. Estoy aquí

domingo, 10 de mayo de 2015

Vendí mis esperanzas


    "Os pagaré bien, hoy solo pondréis copas" dijo. Micky estaba enfadado, no supe distinguir si estaba enfadado conmigo o con todo en general; pero Micky estaba enfadado y supo desde el principio que aquello que yo me creí, era mentira.
 
    Aquel hombre se fijó en mí y ofreció comprarme"Le gusta jugar a los papás, déjale hacer" dijo, solo he conocido malos padres.

   Tuve miedo, dio igual, sentí dolor, dio igual, me sentí vacío, miserable, podrido. Dio igual. Fue mi cumpleaños y ese fue el regalo de los adultos, convertirme en juguete y una dosis extra en las venas. Supe que mis lágrimas les excitan, no volveré a llorar aunque me arranquen los brazos, supe que los ruegos implican más que mezquindad... no volveré a rogar. Supe que no debo confiar en los adultos. No confiaré jamás... todo eso lo aprendí el mismo día que cumplí quince años.

    Cuando cumplí quince años, supe que había vendido algo más que mi cuerpo.
    Tras venderlo numerosas veces, pude comprar por fin la paz.

martes, 5 de mayo de 2015

¿Me escuchas?


No soy especial, ¿sabes? Solo soy un chico más, busco lo mismo que todo el mundo busca, tranquilidad, sentirme querido aunque sea un poco, que importo a alguien. Debe ser mucho lo que pido porque es difícil de conseguir, debe ser difícil de dar, lo admito, así que no me queda otra que seguir caminando por las calles, estas calles que están llenas de lágrimas como dice Mick Jagger, no le falta razón, están inundadas de lágrimas, y no son solo mías. eso debe querer el mundo, corazones rotos, almas rotas, cuerpos muertos, ojos vacíos, eso quiere el mundo, verme derrotado.
Que no cuente conmigo, pelearé hasta conseguir levantar la comisura de mis labios en una amplia sonrisa, como la de mi hermano, y si no se me ve, al menos la llevo dentro, porque pienso pelear, lucharé porque no me importe nada.
Ya se apagó el sol, un día más. Sigo aquí. ¿Me escuchas? ¿Sí? Entonces has escuchado mi corazón, no fue mi boca la que habló, quizás mañana no sepa decir esto, quizás no me atreva y caiga rendido al suelo, pero hoy no, hoy lucharé por conseguir seguir de pie.

lunes, 4 de mayo de 2015

Me buscaron en la calle


Me llamaron, los vecinos me buscaron en la calle, algo había pasado en casa, esta vez ni siquiera el piano ahogó las quejas, esta vez hubo demasiados gritos, no eran los acostumbrados, algo había pasado en casa. 
Corrí escaleras arriba, si el viejo estaba estallado contra la acera de la calle, algo le había hecho saltar al vacío, algo había pasado y lo vi. Un cuerpo empapado en sangre, una boca magullada, unos ojos entrecerrados, las cejas preguntando. La sangre salía y no se escuchaba más que el sonido de tu respiración apagándose.
  
¿Aún sigues diciendo que te portarás bien? No eras tú quien debía decir eso.

domingo, 3 de mayo de 2015

Este muro es para ti, acéptalo por favor.


Te regalo este muro, a ti que ayer hablaste conmigo, no me trataste diferente, me sentí normal, fue un momento bueno. Me cuesta abrirme a los demás, pero hablé hasta de comida contigo, y de Neru, hiciste que te contase mis cosas, las cosas sencillas; no caíste en la trampa de seguirme el juego cuando te hablé de la hierba, no me sermoneaste ni me apoyaste, pero me dejaste ver tu punto de vista. 
No veo los colores, no los puedo pintar, sin embargo estos son los cuadros de mi barrio, los artistas tienen de lienzo los ladrillos, nos los donan a todos, aunque a la ley no le guste, se arriesgan, es la única forma que tienen de ser vistos, porque se trata de lo de siempre, de ser visto de alguna forma, de que las sombras no te arrastren al fondo. Te regalo lo que tengo, ese muro es para ti. No estoy acostumbrado a que la gente no busque algo de mí y el encontrarme con alguien honesto me hace sentir bien. Gracias.


sábado, 2 de mayo de 2015

Perdí


El último autobús a una vida normal ha salido y lo he perdido, ya no tengo esperanzas de sentirme bien, lo que ha pasado hoy ha sido tan asfixiante que no creo que pueda respirar con tranquilidad nunca más. Se llevó mi paz, en el suelo del sótano se llevó mi paz y mi cordura, me rindo, no me puedo levantar más. Soy como la hierba que sale de los adoquines, da igual lo mucho que crezca, está condenada a morir sin conocer otra cosa que el polvo.

viernes, 1 de mayo de 2015

Somos una familia.


Hemos salido por ahí como chicos normales, incluso nos hemos metido en una cafetería pija, de esas que tanto le gustan a Micky, se cree que por llevar buen aspecto la gente pasará de nosotros, y tiene un poco de razón. Vale que yo no puedo olvidar qué somos y temo que se nos pueda notar, pero salvo alguna gente que se ha girado a mirarnos cuando hemos soltado alguna palabrota, por lo demás hemos estado bien.
He podido observar a alguna familia que ha ido a cenar algo, todos juntos, es curioso, me fascina eso, pueden estar juntos sin gritarse. Mi única familia es Micky, él hace el papel de todos ellos, es mi hermano, mi padre, mi maestro y mi amigo, mi mejor amigo; yo no sé qué soy, ¿un incordio? Tampoco se le ve tan mal conmigo, o eso quiero creer, si yo no estuviera, él ya tendría una novia, o dos. Si él no estuviera... ¿Para qué pienso esas cosas? La culpa la tienen esas familias, me dan en el morro con algo que no conozco, me intrigan porque no conozco eso. Toman café y cocacola, hablan e incluso ríen... quitando alguna cosilla de las nuestras, Micky y yo hacemos todo eso también. 
Pues ya está, resumiendo, no necesito más familia que a mi hermano. 
Y tampoco necesito esta puta cafetería para sentirme bien, al contrario, este ambiente me asfixia, tener que estar sentado recto y tan formal me asfixia, me vuelvo a mi barrio.